La movilidad geográfica es una realidad habitual por motivos laborales o personales, pero cuando existe un régimen de custodia compartida, un cambio de residencia puede alterar por completo el equilibrio familiar. Lo sabemos por experiencia: en Begoña Saborido Abogados atendemos a muchos progenitores que temen perder el contacto con sus hijos ante una mudanza inminente. En este contexto, es fundamental entender que el domicilio del menor no es una decisión que se pueda tomar de forma unilateral, ya que forma parte del ejercicio de la patria potestad y requiere, por ley, el consenso de ambos padres o una autorización judicial. Para conocer todos los detalles en profundidad, siga leyendo la información que le recopilamos en este nuevo artículo de nuestro despacho de abogados en Vilagarcía.
La viabilidad del régimen compartido ante la distancia
La custodia compartida se basa en la convivencia alterna y la proximidad para que el menor mantenga su rutina escolar y social sin alteraciones graves. Si la mudanza se produce a una distancia corta que permite seguir cumpliendo con los horarios del colegio y las actividades extraescolares, el juzgado suele mantener el sistema adaptando ligeramente la logística. Sin embargo, si el traslado es a otra comunidad autónoma o a una localidad lejana, la alternancia se vuelve materialmente imposible.
Como abogados en Vilagarcía de Arousa especializados en derecho de familia, advertimos que en estos casos la custodia se suele transformar en exclusiva para uno de los padres, estableciendo un régimen de visitas para el otro. Obviamente, el juez no decidirá en función de lo que sea más cómodo para los adultos, sino priorizando siempre el interés superior del menor y su estabilidad emocional.
Consecuencias de un traslado sin autorización judicial
Tenga muy claro que llevarse a los hijos sin el consentimiento expreso del otro progenitor o sin el respaldo de un auto judicial conlleva riesgos legales severos. Ante una actuación unilateral, el progenitor que permanece en la localidad puede acudir al juzgado mediante un procedimiento de urgencia. En estas situaciones, el magistrado puede incluso retirar la guarda y custodia a quien se ha marchado, al considerar que su comportamiento perjudica el arraigo y los derechos del menor.
Por lo tanto, si tiene una oferta de empleo seria o una necesidad familiar de peso para mudarse, es imprescindible presentar un plan de parentalidad detallado con la ayuda que le brindarán nuestros abogados de familia en Vilagarcía.
¿Mudanza y custodia compartida? Consulte con el equipo de Begoña Saborido Abogados
A la hora de revisar las medidas, el juez analizará la edad de los niños, su red de apoyo familiar en cada ciudad y los motivos reales del traslado. Y es que no es lo mismo una mudanza por una mejora económica sustancial que un cambio de domicilio por un motivo caprichoso.
Si se encuentra en esta situación, lo más recomendable es buscar asesoramiento profesional: contacte con nuestro despacho de abogados en Vilagarcía y negociaremos una modificación de medidas que evite conflictos judiciales largos y dolorosos.